Este festival es un verdadero puente cultural entre Francia y Colombia. La referencia a los hermanos Lumière subraya cómo el cine nació como un arte de encuentro, y justamente eso es lo que se celebra aquí: la posibilidad de descubrir otras miradas y narrativas. Lo interesante es cómo este festival no se limita a mostrar cine francés, sino que abre un espacio para las coproducciones con Colombia, lo que fortalece la identidad cinematográfica compartida. Además, la selección de películas de distintos continentes amplía la experiencia cultural,
convirtiéndola en una ventana al mundo.