Científicos impulsados por inteligencia artificial
En 2026, la inteligencia artificial se convertirá en un apoyo dentro de los experimentos científicos, ya que tendrá un papel importante dentro de la elaboración de experimentos científicos, analizar grandes volúmenes de datos y generar hipótesis con una supervisión humana mínima.
Con este avance se podrán dar resultados más rápidos a los descubrimientos científicos; sin embargo, es un riesgo, en cuanto a errores difíciles de detectar o conclusiones poco fiables, lo que obligará a reforzar los sistemas de validación y control en la investigación.
Terapias genéticas personalizadas
En la medicina genética se plantean nuevos ensayos clínicos basados en terapias personalizadas mediante el proceso de edición genética. Inspirados en casos recientes de éxito, estos tratamientos se diseñan específicamente para la mutación de cada paciente, enfocados en temas de enfermedades raras y que podrían ser mortales.
Pruebas de sangre para detectar múltiples tipos de cáncer
Se esperan avances de los resultados de estudios clínicos que evalúan pruebas de sangre capaces de detectar hasta 50 tipos de cáncer en etapas tempranas. El estudio pretende detectar fragmentos de ADN tumoral en la sangre antes de que aparezcan los síntomas, que permitiría diagnósticos más rápidos y poder intervenir con tratamientos más efectivos.
Grandes misiones espaciales
La exploración espacial tendrá varias misiones clave en desarrollo. La NASA planea el lanzamiento de Artemis II, el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna desde la década de 1970. China enviará la misión Chang’e-7 al polo sur lunar para estudiar su geología y posibles reservas de agua.
Japón avanzará con la misión MMX, cuyo objetivo es traer muestras de las lunas de Marte, mientras que Europa lanzará el telescopio PLATO para la búsqueda de exoplanetas similares a la Tierra.
Perforaciones profundas para estudiar el interior de la Tierra
China planea iniciar ambiciosas expediciones de perforación oceánica con el objetivo de alcanzar el manto terrestre atravesando la corteza oceánica. Con el fin de encontrar datos sobre la formación de la corteza, el funcionamiento de las placas tectónicas y los procesos que ocurren en las capas más profundas del planeta.